La cesta está vacía

Once. Mi número fue el once. No lo ponía en la puerta, como tampoco lo indicó durante meses mi tarjeta de visita porque nunca me han interesado los asuntos formales, pero fui la undécima directora de una revista cuyo obituario ahora me toca escribir. También fui la única mujer que ocupó un despacho donde las plantas respiraban nicotina. Entre los testigos que nos entregábamos los directores había unas cuantas carpetas con reportajes pendientes y una definición de interviú que acuñó Manuel Vázquez Montalbán y que, dado su atinado juicio, ninguno trató de mejorar. Las cajas fuertes con secretos inconfesables son …SEGUIR LEYENDO…

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