La Málaga turística, a debate: "Los gobernantes generan marcas de ciudad sin consultar a la ciudadanía"

Las riadas de turistas recorriendo la calle Larios en busca de una de las muchas tabernas para saciar hambre y sed es ya una estampa más de Málaga. La ciudad ha apostado por un modelo que tiene en el turismo su principal eje, a veces parece que único. La apuesta tiene unas implicaciones económicas y sociales que se analizaron en detalle en el curso El modelo de ciudades turísticas a debate. Seguridad, turistificación y marca territorio, organizado por la Universidad Internacional de Andalucía y dirigido por Elena Ruiz Romero de la Cruz.

Elena Ruiz, profesora de Historia Económica de la Universidad de Málaga, desgranó ejemplos que anticipaban hace más de un siglo la potencia turística de la ciudad. En los años 20 y 30 Málaga ya se destacaba como ciudad de invierno. Los Baños del Carmen, primer punto de encuentro para la práctica deportiva, el lujoso Hotel Miramar (por donde pasaron Ava Gardner, Orson Welles, Elizabeth Taylor o Jean Cocteau), el hotel Pez Espada de Torremolinos, la inauguración en 1959 del aeropuerto internacional (con un vuelo Helsinki-Málaga) y la institución de la exitosa marca Costa del Sol son hitos sucesivos en el proceso.

La marca Málaga es “persistente en el tiempo”, según el profesor de márketing Gorka Zamarreño. Esa marca evoluciona hoy, por una decisión política, hacia la de ciudad cultural. “Málaga. Ciudad de Museos” es el lema. “Los gobernantes generan marcas de ciudad sin consultar a la ciudadanía. Somos meros espectadores de las estrategias territoriales”, comentó Zamarreño, que destacó cómo en los últimos años se ha producido un acercamiento a la gestión del territorio desde ópticas del márketing y el branding. Se trata, al final, de diferenciarse a partir de la identidad, dado que hacerlo por precio no es socialmente rentable.

De esta forma, al primer crucero que arribó al puerto malagueño procedente de Tánger con 750 pasajeros que venían a visitar la feria, le emulan hoy decenas de buques que abarrotan de turistas un centro que se vacía de servicios para el habitante, mientras se llena de franquicias, heladerías y tiendas de souvenirs.

Elena Ruiz advirtió de la necesidad de “prevenir la saturación” y pidió diseñar un modelo de ciudad “donde conciliemos intereses ciudadanos y turísticos”: “Es como una familia que decide hacer una cena para 20 comensales, y el día anterior no sabe si va a poder dar de comer a todos. Preveámoslo. Málaga tiene futuro turístico, la incógnita es si el crecimiento tiene un límite para evitar convertirse en un destino saturado”.

Crecimiento exponencial de las viviendas turísticas como síntoma

Suele señalarse a las viviendas turísticas como uno de los síntomas de la saturación. La profesora Elena Cruz centró su intervención en la “turistificación de los centros urbanos” y el caso de Málaga. Los datos muestran un crecimiento en España del 20,2% de turistas en viviendas en alquiler entre enero de 2017 y el mismo mes de 2018. Este aumento viene a sumarse a un crecimiento exponencial sostenido, que se inició en 2011 con la popularización de plataformas como Airbnb o HomeAway.

Según los datos del III Barómetro de alquiler vacacional de HomeAway y Universidad de Salamanca, 8,5 millones de viajeros se han alojado en una vivienda turística en los últimos dos años. Muchos de ellos se convierten en prescriptores de producto: Airbnb no necesita hacer publicidad. “No lo necesita”, opina Cruz.

El número de viviendas para uso turístico ha crecido en paralelo al crecimiento de la demanda. No hay registros hasta 2015, pero en la provincia de Málaga había 5.163 inscritas en el registro; en 2017 eran 16.065 y hoy el número se acerca a las 20.000, a las que deben sumarse las no registradas. El número de plazas que ofrecen en la provincia ya supera a las plazas hoteleras, con más de 100.000.

Con un 190% de crecimiento, la ciudad de Málaga es el destino urbano donde más creció la demanda de viviendas turísticas en 2017. Según los datos del reciente informe del Observatorio del Medio Ambiente Urbano, el 75% se concentran en el Centro Histórico, por cuya situación la profesora percibe una “alarma generalizada”. El paralelo despoblamiento del centro está generando una creciente sensación de que la zona está destinada al turismo y al ocio, y que sus habitantes están siendo expulsados.

“Estamos haciendo un centro para el turista y no para el residente. Heladerías cada 20 metros. Está desapareciendo el pequeño comercio. No hay carnicerías o panaderías. Se complica comprar suministros básicos”, alertó Cruz, que observa una “burbuja inmobiliaria de aires renovados”, fomentada al calor de la alta rentabilidad de las viviendas destinadas al alquiler turístico.

“Hace unas décadas el deseo de los españoles era tener una segunda residencia para el verano, pero hoy se quiere para ponerla en Airbnb y explotarla sacando 2000 euros al mes. Todo el que tiene una segunda vivienda en el centro de Málaga se frota las manos porque está haciendo un negocio, que está por regular”, opina la profesora, para quien este despoblamiento acarrea problemas de seguridad, mantenimiento, convivencia y gentrificación acelerada de los centros urbanos.

Elena Cruz expuso algunas soluciones que ya se aplican en algunas ciudades: Ámsterdam y Londres limitan a 60 y 90 días al año, respectivamente, los días en que se puede ofrecer un alquiler vacacional; otras ciudades apuestan por establecer límites a partir de una zonificación (como Barcelona o San Sebastián) o por focalizar en algunos edificios la actividad turística; Palma acaba de prohibir las viviendas turísticas en pisos; por último, se podría cobrar una tasa.

El Ayuntamiento de Málaga no ha aplicado aún ninguna de estas opciones, aunque hay un grupo de trabajo que propone limitar al 10% de la edificabilidad total el uso para viviendas turísticas en las zonas ya saturadas, como el Centro, donde de adoptarse esta propuesta no podrían destinarse más viviendas al turismo. “¿Qué medidas se pueden implantar para lograr un modelo turístico sostenible? ¿Está la ciudadanía alarmada o beneficiándose de la coyuntura? ¿Están las instituciones alarmadas? ¿Qué están haciendo?”, se preguntó la profesora para cerrar su intervención.

Via:: https://www.eldiario.es/UNIA/Malaga-turistica-gobernantes-consultar-ciudadania_6_791680844.html

      

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*